Pastel de nata recién salido del horno, sostenido en la mano con el relleno cayendo

Fino, crujiente y cremoso: para los días perfectos y para cualquier otro día también

El dulce más tradicional de Portugal es una obra maestra de elegancia. La masa fina y crujiente es la base de un relleno cremoso, a base de huevo, cuyo sabor es mayor que la suma de sus ingredientes. El Pastel de Nata se toma de merienda, de postre, en el desayuno o simplemente porque sí.

Tienen el tamaño ideal para comerlos despacio o de un bocado, normalmente una o dos, a veces tres. Es perfecto acompañado de café o zumo, o sin nada. Es un dulce único, que une diferentes sabores.

El sabor perfecto de un Pastel de Nata

Un Pastel de Nata perfecto sabe… a Pastel de Nata.

Nuestro Pastel de Nata no tiene secretos, cada hornada se prepara delante de ti. 

Utilizamos huevos, leche, canela y limón, harina, mantequilla, margarina y pasión. La creación de nuestro Pastel de Nata es un ritual en cuatro etapas, un proceso artesanal que puedes ver desde este lado del cristal:

1

Icono ilustrado de una lechera, mantequilla y una jarra — ingredientes del pastel de nata

La crema

2

Icono ilustrado de una balanza de cocina antigua

La masa

3

Icono ilustrado de un rodillo y tres moldes de pastel de nata

El molde

4

Icono ilustrado de una pala de horno

El horno

Crema vertida sobre la masa en moldes de pastel de nata

La crema aterciopelada se mezcla con paciencia y dedicación hasta alcanzar la textura ideal para que se derrita en la boca.

Pastelero de la Manteigaria estirando la masa hojaldrada sobre la encimera

La masa se estira y se enrolla a mano, se corta con precisión a la medida justa, para que quede fina.

Manos dando forma a la masa dentro de un molde de pastel de nata

Después, se le da forma y se rellena con la dosis justa de crema: hasta arriba, pero sin desbordar.

Pasteles de nata saliendo del horno, aún calientes

Por último, se mete en el horno, donde todo se transforma: la masa queda crujiente, el relleno adquiere una superficie dorada. Hasta el aire cambia, con el aroma cálido e irresistible que deja cada hornada.

El resultado es un Pastel de Nata con una masa tan fina que se deshace en la boca, pero capaz de envolver un relleno de textura aterciopelada.

Pastel de nata visto desde arriba, con la masa crujiente y la parte superior caramelizada
Pasteles de nata dispuestos sobre una tabla de madera

Receta del Pastel de Nata

Tenemos la receta para que prepares tu propio Pastel de Nata en casa, por si no tienes una Manteigaria cerca. Solo tienes que suscribirte a nuestro delicioso boletín.